Joven pajillero espiando tras la puerta a la hermanastra mayor

El chico estaba en esas edades que te cuesta tener novia y te pasas el día dándole a la zambomba como si fuera Navidad. Desde que su madre se había vuelta a casar se había tenido que adaptar a un sinfín de cambios, como que la nueva pareja tenía también una hija. Una hermosa morena mayor que él, que lo volvía loco por las mañanas cuando salía del cuarto en braguitas. No podía evitar por las noches fantasear con ella mientras se meneaba su enorme pene. Pero por suerte el día que su hermanastra lo pilló mirando tras la puerta mientras ella se masturbaba no hubo bronca. Solo abrió la boca muy grande la chica cuando vió la enorme polla que tenía el chico.